Google advierte: ninguna empresa está a salvo si estalla la burbuja de la IA
¿Podría ser la Inteligencia Artificial la nueva debacle económica mundial? Te diremos cómo el globo está creciendo y cuáles son los peligros
Por La Redacción de Cobertura Especial
Domingo, 30 de noviembre de 2025
Si la burbuja de la inteligencia artificial (IA) estalla, todas las empresas se verán afectadas. Eso es lo que cree el director ejecutivo de Alphabet, la empresa matriz de Google, Sundar Pichai.
Pichai, lanzó una advertencia sobre el panorama actual: “ninguna empresa será inmune” si la creciente burbuja de inversión en tecnologías de IA llega a estallar.
Las declaraciones, ofrecidas en una entrevista a la BBC, llegan en un momento en que las valoraciones del sector alcanzan niveles sin precedentes y despiertan inquietudes similares al auge y desplome de las puntocom.
¿Qué es la burbuja de la IA?
Cortesía: Gemini y Amazon. (Jeff Bezos Fundador de Amazon).
En palabras sencillas: es cuando mucha gente piensa que la inteligencia artificial va a resolverlo todo y muy rápido. Por eso invierte extraordinarias cifras de dinero creando grandes expectativas, incluso más de las que la tecnología puede cumplir hoy.
El problema es que el precio de esas acciones no está subiendo porque las empresas ya estén ganando cantidades enormes de dinero (ganancias reales), sino por la promesa y la expectativa de que lo harán en el futuro.
Es como inflar un globo:
Pero si el globo se infla demasiado, llega un momento en que explota: eso significa que muchas ideas no funcionan, algunos proyectos fallan y las personas se dan cuenta de que la IA sí es poderosa, pero no mágica.
Según expertos, el 95% de los proyectos de IA falla.
La hermana mayor de la IA
Cortesía: www.pixabay.com
A finales de los años 90, cuando Internet era la tecnología más nueva, sucedió exactamente lo mismo. Cientos de empresas con un nombre terminado en .com (como tiendas online o portales) valían miles de millones de dólares, incluso si apenas tenían clientes o vendían productos.
Cuando llegó el año 2000, la gente se dio cuenta de que estas empresas no podían ganar dinero tan rápido como prometían. El globo se pinchó, la burbuja estalló, y miles de esas empresas quebraron y desaparecieron. Hoy, la IA está en el mismo punto de euforia.
La historia de la burbuja puntocom resurge como referencia inevitable: optimismo acelerado, inversiones desbordadas y, finalmente, colapsos con repercusiones globales.
En declaraciones que recuerdan a las del expresidente de la Reserva Federal de Estados Unidos Alan Greenspan en 1996, que advirtió sobre una "exuberancia irracional" en el mercado mucho antes del estallido de las puntocom, Pichai también advirtió que la industria puede "sobrepasarse" en colocar dinero.
Exceso de inversión
"Si miramos lo que ocurrió en el auge de internet, claramente hubo un exceso de inversión, pero nadie dudaría de su importancia", sostiene el alto ejecutivo de Google.
Poco antes, Jamie Dimon, director ejecutivo del banco estadounidense JP Morgan, advirtió que la inversión en IA sería rentable en el futuro, pero que parte del dinero invertido en el sector "probablemente se perdería".
Por otro lado, el modelo único de Google, que consiste en poseer su propio conjunto integral de tecnologías —desde chips hasta datos de YouTube, pasando por modelos y ciencia de vanguardia— le permite estar en mejor posición para afrontar cualquier turbulencia del mercado de la IA.
El gigante tecnológico también está expandiendo su presencia en Reino Unido. En septiembre, anunció una inversión en IA, comprometiendo US$6.500 millones para infraestructura e investigación durante los próximos dos años, incluida su unidad clave de IA, DeepMind.
Consumo energético
La IA también presiona a otros sectores ya que tiene enormes necesidades energéticas, que representaron el 1,5% del consumo mundial de electricidad el año pasado.
Ante este panorama será necesario desarrollar nuevas fuentes de energía y ampliar su infraestructura.
"No conviene limitar una economía basada en la energía, y creo que eso tendrá consecuencias", afirmó Pichai.
Medidas de contención ante el “exceso” de IA:
La perspectiva del cristiano
Si bien es cierto, los cristianos debemos ampliar nuestros conocimientos en distintas áreas, sin dejar de lado la Biblia, también debemos prever que podemos caer en una “idolatría tecnológica”.
La historia demuestra que cuando la sociedad deposita una “fe” excesiva en sus propias creaciones, suele enfrentar profundas desilusiones. La tecnología es una herramienta, no un ente milagroso.
La IA influirá en empleos, decisiones sociales y la vida cotidiana; lo cual hace necesario darle un lugar; pero nunca por encima de los seres humanos y su dignidad.
El riesgo del miedo o la euforia: ni el pánico ante la innovación ni la fascinación irracional conducen a un juicio sabio. El equilibrio es una virtud cristiana, especialmente, en estos tiempos.
Que este versículo nos inspire a analizar con mente clara, actuar con responsabilidad y mantener nuestra confianza puesta en Dios, no en promesas inciertas.
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Cobertura Especial
Una poderosa perspectiva

